Tardes de septiembre en la calle Argumosa
La luz baja de las siete convierte las fachadas en papel dorado. Esta semana salí solo con un 35 mm y una regla: no más de doce fotos por paseo. Obliga a mirar dos veces antes de disparar.
Cuaderno de fotografía callejera · Madrid
La luz baja de las siete convierte las fachadas en papel dorado. Esta semana salí solo con un 35 mm y una regla: no más de doce fotos por paseo. Obliga a mirar dos veces antes de disparar.
Dilución B, siete minutos y medio a 20 °C para el HP5 empujado a 800. Agitación suave cada minuto. El grano queda presente pero amable, justo lo que busco para la noche.
Llegar temprano es la única manera de fotografiar a los vendedores montando sus puestos sin la multitud. Café en la Ribera de Curtidores y a caminar.